En nuestra vida cotidiana, solemos usar algún tipo de agenda para recordar lo que tenemos que hacer en el día. Existe gran variedad, y vamos adoptando el formato que nos resulta útil a cada uno.
En general, se
recomienda el uso de cronogramas y agendas, para aquellas personas que
requieren ayuda para comprender los tiempos de cada actividad del día. Las personas con
condiciones del espectro autista por ejemplo, pueden beneficiarse de la
anticipación utilizando una agenda, que les proporciona seguridad frente a lo que va a
suceder.
En tiempos de
aislamiento, mantener una rutina se ha vuelto tan necesario como difícil de
sostener. Los cambios bruscos en la vida cotidiana, pueden ser fuente de estrés y desconcierto para muchas personas. Por lo que, organizar el día resulta fundamental.
A no desesperar, acá van algunas ideas para comenzar a retomar la rutina.
La clave: la agenda debe adaptarse a la persona que la va a utilizar.
Ejemplo de agenda diaria. |
¿Y ustedes cómo se están organizando?
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